Elegir bien las batallas
Artículo de ‘Expansión’ escrito el 5 de agosto de 2024.
En el competitivo escenario empresarial actual, la capacidad para discernir cuándo y dónde librar batallas se erige como una habilidad crítica para los líderes. Este concepto, arraigado en las enseñanzas atemporales de Baltasar Gracián en Oráculo manual y arte de la prudencia, resuena profundamente en nuestro mundo empresarial, donde cada movimiento estratégico puede definir el rumbo de una organización.
Gracián advierte con perspicacia: “El sabio puede cambiar de opinión, el necio nunca”. Esta máxima resalta la importancia de la flexibilidad, la adaptabilidad y la humildad en la toma de decisiones empresariales. Un líder sabio comprende que el mundo empresarial es dinámico y está en constante cambio, por lo que está dispuesto a ajustar su rumbo y estrategia según las circunstancias cambiantes. Un ejemplo destacado es el de Satya Nadella, CEO de Microsoft, quien transformó la empresa centrándola en la nube y los servicios de suscripción, demostrando una habilidad excepcional para adaptarse a las demandas del mercado.
“Mucho cuenta en el juego saberse dejar ganar”, afirma Gracián, que resalta la importancia de elegir las batallas en el mundo empresarial. No todas las disputas merecen el mismo nivel de atención y recursos; a veces, ceder en ciertos aspectos puede ser una estrategia sabia para preservar la armonía o concentrar los esfuerzos en objetivos más importantes y estratégicos. Un ejemplo de esta filosofía es el enfoque de Jeff Weiner, exCEO de LinkedIn, que priorizó la cultura organizacional y el bienestar de los empleados sobre las métricas de crecimiento a corto plazo, construyendo así una empresa sostenible a largo.
“El que sabe esperar, sabe vencer”, confirma Gracián, que con esta cita subraya la importancia de la paciencia y la prudencia en la estrategia empresarial. En un mundo donde la gratificación instantánea es la norma, los líderes prudentes comprenden que algunas victorias requieren tiempo y paciencia estratégica para materializarse. Un ejemplo notable es el de Reed Hastings, cofundador y CEO de Netflix, quien tuvo la visión de transformar la empresa de un servicio de alquiler de DVD a un gigante del streaming, asumiendo que el éxito no llegaría de la noche a la mañana.
“Es mucha astucia saber retardar el saber”, advierte Gracián. Esta máxima insta a reflexionar sobre la importancia de la discreción y la reserva en la comunicación empresarial. Revelar información estratégica de manera prematura puede comprometer la posición de una empresa en el mercado. Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, personifica esta lección al mantener en secreto muchos de sus proyectos hasta que están listos para ser lanzados, generando así un efecto sorpresa en la industria. Apple también aplica este principio. También se sigue esta lógica en negociaciones diplomáticas, debiéndose extremar la prudencia hasta que todo el paquete negociador haya quedado resuelto; ello queda reflejado en la máxima diplomática “nothing is agreed until everything is agreed” (nada está acordado hasta que todo esté acordado). La negociación del presupuesto multianual de la Unión Europea –el llamado Marco Financiero Plurianual– ha seguido históricamente este principio de prudencia hasta el final del acuerdo.
“Sorprender es vencer a medias”, recuerda Gracián, que con esta cita resalta la importancia de la anticipación y la preparación en el liderazgo empresarial. Un líder astuto sabe anticipar los movimientos de la competencia y estar preparado para enfrentar cualquier eventualidad. Angela Merkel, que fue canciller de Alemania, ha demostrado esta habilidad al enfrentar crisis económicas y políticas con determinación y resolución, tomando decisiones anticipadas que han asegurado la estabilidad del país. El exsecretario de Estado de EEUU, James Baker, sintetizaba este principio con sus célebres 5 ps: Prior Preparation Prevents Poor Performance (preparación previa evita un bajo rendimiento).
“El que no se adapta, no sobrevive”, destaca Gracián. Esta sentencia resalta la importancia de la flexibilidad y la capacidad de adaptación en el mundo empresarial. En un entorno caracterizado por la rápida evolución tecnológica y los cambios en las preferencias del consumidor, las empresas y los líderes que se aferran al statu quo corren el riesgo de quedar obsoletos. Un ejemplo es el de Blockbuster, que fracasó al no adaptarse al cambio hacia el streaming.
“Aprender del enemigo”, recuerda Gracián. Esta cita resalta la importancia de la observación y el aprendizaje constante en el liderazgo empresarial. La competencia puede ofrecer lecciones valiosas sobre estrategias efectivas y debilidades a evitar. Steve Jobs, cofundador de Apple, aprendió del enfoque centrado en el diseño de Braun, una empresa alemana de electrodomésticos, para transformar Apple en una marca reconocida por su estética y funcionalidad.
Gracián ofrece valiosas lecciones para los líderes empresariales sobre cómo elegir sabiamente las batallas, adaptarse a las circunstancias cambiantes, anticipar los movimientos de la competencia y aprender de las experiencias tanto propias como ajenas. En un entorno empresarial cada vez más competitivo y dinámico, la prudencia y la astucia son cualidades esenciales para alcanzar el éxito y mantener una ventaja competitiva sostenible.
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