Construir vínculos sostenibles basados en la confianza
Artículo de ‘Expansión’ escrito el 12 de agosto de 2024.
En el escenario empresarial contemporáneo, la creación, el fortalecimiento y el mantenimiento sostenible de relaciones efectivas basadas en la confianza se alzan como pilares fundamentales del liderazgo empresarial. Esta premisa, arraigada en las enseñanzas de Baltasar Gracián en Oráculo manual y arte de la prudencia, adquiere una relevancia aún mayor en un entorno empresarial caracterizado por la interconexión global y una incertidumbre y competitividad sin precedentes.
Gracián nos advierte con agudeza: “El que no sabe tratar con las personas, que no trate con ellas”. Un líder efectivo comprende la importancia de entender y comunicarse de manera efectiva con su equipo, clientes y otros actores clave en el entorno empresarial. Un ejemplo inspirador es el de Mary Barra, CEO de General Motors, cuya habilidad para establecer relaciones sólidas y fomentar una cultura de colaboración ha sido fundamental para revitalizar la empresa y posicionarla como líder en la industria automotriz.
“El que tiene buenos amigos, no necesita espejos”, enfatiza Gracián, que cree que un líder que cuenta con amigos leales y de confianza en su red de contactos puede obtener retroalimentación honesta y apoyo sin necesidad de buscar validación externa. Un ejemplo es el de Oprah Winfrey, figura influyente en el ámbito de los medios de comunicación y el entretenimiento, cuya red de amigos cercanos y mentores ha sido fundamental para su éxito y crecimiento. En diplomacia, este principio es relevante, a pesar de la clásica consideración de que los Estados no tienen amigos, tienen intereses; la literatura académica ha apuntado, en este sentido, que las relaciones interpersonales –por ejemplo, entre jefes de Estado o de Gobierno– pueden contribuir de manera muy significativa al impulso de las relaciones interestatales. Un clásico ejemplo de ello es la relación entre Konrad Adenauer y Charles De Gaulle, clave para impulsar las relaciones bilaterales francoalemanas, pero también las Comunidades Europeas.
Gracián insiste: “No confíes en el amigo que no ha tenido un enemigo”. Las relaciones auténticas se fortalecen a través de las experiencias compartidas, incluidos los desafíos y conflictos. Un líder que ha enfrentado adversidades con amigos y colegas demuestra su capacidad para manejar relaciones sólidas incluso en momentos difíciles. Nelson Mandela, tras haber sido encarcelado durante 27 años, logró forjar relaciones de reconciliación con sus antiguos enemigos políticos para establecer una transición pacífica en Sudáfrica.
“Muéstrate y no te muestres”. Gracián cree en la importancia de manejar cuidadosamente la imagen pública. Un líder eficaz sabe cuándo y cómo presentarse ante los demás, mostrando confianza y autenticidad sin caer en la arrogancia o la presunción. Un ejemplo notable es el de Angela Merkel, excanciller de Alemania, cuya capacidad para comunicarse de manera clara y directa ha sido fundamental para su liderazgo en la política europea y global. Un ejemplo más controvertido es el de Emmanuel Macron, presidente de Francia, conocido como encarnación de la “Presidencia jupiterina” –Presidence jupiterrienne–, que da los impulsos necesarios a la acción gubernamental, al tiempo que, supuestamente, mantiene distancias del ajetreo político y de las escaramuzas entre grupos parlamentarios.
“Una amistad fundada en el negocio es mejor que un negocio fundado en la amistad”. Gracián resalta la importancia de separar las relaciones personales de las relaciones comerciales en el mundo empresarial. Un líder prudente entiende que las amistades pueden enriquecer el ambiente laboral, pero debe establecer límites claros para evitar conflictos de interés y mantener la integridad profesional. Mark Zuckerberg, consejero delegado de Facebook, mantiene relaciones personales con algunos de los principales líderes tecnológicos del mundo, al tiempo que establece barreras claras entre sus relaciones personales y sus decisiones comerciales.
Con “conoce a los demás, pero sobre todo, conócete a ti mismo”, Gracián resalta la importancia del autoconocimiento en la construcción de relaciones efectivas. Un líder que comprende sus propias fortalezas, debilidades y motivaciones puede relacionarse de manera más auténtica y empática con los demás, lo que contribuye a establecer conexiones sólidas y significativas. Otro ejemplo inspirador es el de Bill Gates, cofundador de Microsoft, quien ha demostrado una profunda comprensión de sí mismo y de los demás en su trabajo filantrópico y su liderazgo empresarial.
Estas citas y ejemplos nos ofrecen valiosas lecciones para los líderes empresariales sobre cómo construir y mantener relaciones efectivas en el mundo de los negocios y más allá. En un entorno empresarial cada vez más interconectado y competitivo, la habilidad para cultivar unas relaciones sólidas –posiblemente como antesala de alianzas– puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Al aplicar las enseñanzas de Gracián y aprender de líderes inspiradores en diversos campos, los líderes empresariales pueden fortalecer su capacidad para liderar con efectividad, influencia y autenticidad en un mundo en constante evolución.
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